¡Texturas sonoras que te atrapan como un torbelino!
Esta canción tiene una de esas melodías que de entrada tienen su toque de misterio, mismo que se ve ligeramente roto por la interpretación vocal. Cerca del segundo 40 ese tono cambia ligeramente, porque el sonido aumenta de volumen y además se integra un coro que le da una textura extra a la canción.
Parte de lo que también hace atractiva esta canción es el sonido de los sintetizadores, y me encantó el segundo 1:29, la música y la voz se convierten en un susurro antes de que estalle la música de nuevo y nos dejemos cautivar por ese sonido etéreo. Y es que aquí es importante destacar que en el minuto 2:08 la melodía se vuelve más densa, fuerte, incluso profunda. Me encanta como van jugando con el sonido y sus diferentes texturas sin perder la identidad de la banda.
Así que te voy a recomendar que le des play, eso sí, tomate unos cuantos minutos para disfrutarla, y escuchar de verdad lo que James E. Gray te ofrece con esta canción.

