¡Un pop rock con un tono suave!
Tengo que comenzar diciendo que me enamoré de esta canción desde los primeros segundos, y es que la tonada que tiene es cercana, amigable, incluso la interpretación vocal tiene ese algo que la hace cercana, como si te pudieras identificar de inmediato con la historia de la canción, porque quien canta lo hace con esta intención de que suene más como una narración.
Pero más allá de la parte vocal, la melodía mantiene ese tono accesible, con un hermoso riff de guitarra en el minuto 2:15, el cual tiene un ligero tono grave, pero crea un ambente que poco a poco se va sintiendo más ochentero. Cerca del minuto 3:02 viene un puente sonoro que vas adisfrutar tanto por la voz como por los coros que lo acompañan, se crea un ambiente de complicidad que simplemente es perfecto para esta parte final en donde encontramos la intervención del sintetizador.
Esta canción me resultó reconfortante desde los primeros segundos, y me gustaría que tú, quien lees esto, sientas lo mismo, así que dale play.

