¡Una canción con un ritmo noventero!
Las canciones que se sienten narradas tienen ese algo que las hace especial, quizás es por la cercanía o porque nos están relatando una historia de primera mano sin preocuparse por los tonos, pero sí por mantener un ritmo constante, ese que nosotros también seguimos con el movimiento de cabeza.
Además, en esta canción quiero destacar el bajo y la guitarra, ambos marcan un tono profundo que contrasta no solo con la voz, también lo hace con el sintetizador que llega a un tono ligeramente saturado, también se percibe como ese efecto de disco rayado muy apegado a un tono noventero que simpemente conquista y se siente nostálgico. Y es que el tema logra captar ese ambiente de forma indirecta, lo toma y lo acerca a un público más actual, uno que desea pasarla bien escuchando música como esta.
Y es que sí debo decirlo y resaltar que yo pasé un excelente rato en compañía de esta canción, me hizo bailar, también seguirla con las palmas, porque es un tema que llena el ambiente en cuanto le pones play.
