La belleza de este título está en ese brillo orgánico en sus guitarras; la producción avanzó dándonos una producción etérea bastante cálida y agradable. Este tema captura un canto que se siente nostálgico y dramático, ensamblando a la perfección con esa guitarra folk que se siente como una carta de despedida. Musicalmente es de esos temas que te sumergen en un estado de catarsis con su canto, que además de tener excelentes tonos captura vulnerabilidad.
02:24 es de esos momentos que detienen el tiempo; escucharla con audífonos en este punto se vuelve una experiencia de ensueño bastante grata.
Sin duda considero que es de esas joyas ocultas que sería un pecado no conocer, recuerda que la descubriste aquí en Zona Emergente!


