Este tema está cantado en hebreo, y es importante
mencionarlo porque nos habla de la rutina que se está viviendo en medio de una
guerra, marcada por cosas comunes como el café, el cigarro y las noticias que
parecen no cambiar, en un ambiente en donde el cansancio se hace presente. El
vocalista espera que este tipo de monotonía cambie, que un buen día las
noticias buenas comiencen a llegar y rompan con la rutina, como una ráfaga de
esperanza.
Y así, con ese toque esperanzador es que nos cantan este
tema que tiene un inicio tranquilo, una guitarra melódica que poco a poco cambia
su sonido a uno que se percibe más bailable, porque es justo este cambio en el
sonido el cambio que también necesita su intérprete, un toque que se aleje de la
melancolía para llegar de una forma más esperanzadora y movida, tal como la
canción que nos presenta.
¡Esta canción se transforma en un respiro de esperanza!
