Siempre que me topo con una canción que nos habla de problemas
como la ansiedad me arrancan una sonrisa y la siento como un abrazo para
aquellas personas que tienen que enfrentarse a su mente cada día para poder salir
adelante. Dicho esto, Philine nos habla de este problema a través de la mirada de una persona que
desde pequeño tuvo miedo a perder o fallar. Por medio de la reflexión es que
logró entender que el miedo puede arruinar cosas buenas y hacer que se pierda
de otras.
Esta reflexión nos llega envuelta en una voz que nos canta
con ternura y delicadeza, como si supiera que cada palabra que va a pronunciar
nos va a llegar de alguna forma al corazón y se va a quedar nosotros. De este
modo, la melodía también es tranquila. La batería y la guitarra nos llega con
emoción y con suavidad, acompañando cada palabra sin imponerse, creando un
espacio íntimo con quienes la escuchamos.
¡Esta canción nos recuerda que no debemos dejar que el miedo
nos detenga!

