Vamos a dejar de lado el toque divertido que tiene esta
canción para hablar de como viejas cintas de grabación pueden tener una segunda
vida o como estas siempre llegan en el momento adecuado. A decir de la banda,
la voz que se halla en esta canción fue encontrada en una vieja cinta de
grabación, solo se quedaron con la voz y quitaron el resto de los elementos.
Ahora, recién encontrada y renovada, le agregaron música, una que quizás, en el
96 ni siquiera estaba en sus planes musicales. Así, la interpretación fue
encontrada en un momento en el que pudo ser restaurada, quizá mejorada y
acompañada de una melodía que no te suelta, quiere bailar contigo y hacerte gozar
de cada segundo.
La interpretación y la música brillan en un mismo tono,
ambas destacan y parecen salidas del soundtrack de una película juvenil. El tema
sí conserva sonoridades que nos remiten a los años 90s, pero he de decir que el
proceso de producción se siente pulido, limpio y con una sonoridad que quizás
en los 90 no hubiéramos tenido.
¡Vas a divertirte con cada segundo de esta canción!