¡La voz te va a hipnotizar!
Esta canción destaca por el sonido de la guitarra, se nos presenta con suavidad y una calma única, esa que sirve como una perfecta introducción para la voz de su intérprete. Y es que ella tiene un tono aterciopelado que logra escucharse casi susurrante y dulce, al menos en esta canción.
Después la guitarra adquiere un tono más fuerte, se pone casi al nivel de la voz, como si ambos estuvieran interpretando esta canción con todo el sentimiento que conlleva. Me gusta que se trata de una canción con un tono ligeramente acústico y envolvente, perfecto para escucharse durante la noche, con las luces apagadas y disfrutando del momento, porque es de esas canciones que logran evocar todo un ambiente.
Sin embaro, lo que capturo mi atención en esta canción fue la voz de su intérprete, ella no solo le da personalidad a la canción, logra darle vida a la guitarra de una manera única. Es la perfecta comunión entre instrumento y energía vocal.
